
Es un tratamiento que modifica la posición del maxilar, de la mandíbula o de ambos para atender determinadas alteraciones esqueléticas. Se considera cuando la ortodoncia por sí sola no puede resolver adecuadamente el problema. La decisión se toma a partir de una evaluación individual y de la coordinación entre cirugía maxilofacial y ortodoncia.
Función: buscamos que la planeación responda a sus necesidades de mordida y masticación. Armonía facial: conversamos sobre los cambios esperados sin imponer un rostro ideal. Respiración: cuando existe una indicación relacionada con la vía aérea, incorporamos la evaluación correspondiente; no toda cirugía de los maxilares trata la apnea del sueño.
Puede ser pertinente ante una diferencia importante entre los maxilares, una mordida que no encaja, asimetría facial o dificultades funcionales asociadas. También puede acudir si su ortodoncista le ha propuesto una valoración quirúrgica. Tener alguna de estas características no significa automáticamente que necesite operarse.
Comenzamos por sus antecedentes, la exploración y la revisión de los registros disponibles. Los estudios adicionales se solicitan según su utilidad para el caso. Después conversamos sobre las alternativas, la secuencia con ortodoncia, el entorno quirúrgico y el seguimiento. Lleve sus estudios previos y el nombre de su ortodoncista para facilitar la coordinación.
La cirugía requiere preparación y un periodo de recuperación. Se explicarán la alimentación, la higiene, las revisiones y la reincorporación a sus actividades. También deben discutirse riesgos como sangrado, infección, cambios de sensibilidad y la posibilidad de ajustes adicionales. Las simulaciones y los casos de otras personas orientan, pero no garantizan su resultado.
La complejidad del movimiento, la preparación ortodóncica, los estudios, el hospital y las necesidades de seguimiento influyen en el presupuesto. Antes de aceptar un plan, es importante distinguir los conceptos incluidos de los que se cotizan por separado. La recomendación debe responder primero a su diagnóstico, no a un paquete genérico.
Creemos que una buena atención requiere comunicación bilateral. Esto significa que usted participa activamente en las decisiones relacionadas con su tratamiento.
Queremos saber cuál es su principal preocupación, qué cambios espera obtener, si ha tenido experiencias dentales previas, qué condiciones médicas presenta y qué medicamentos utiliza.
También es importante conocer sus prioridades respecto al tiempo, la estética, la función y las diferentes alternativas de tratamiento. Puede expresar sus dudas y preocupaciones en cualquier momento del proceso.
Nuestro compromiso es explicarle con palabras claras:
La decisión final debe tomarse después de que usted haya comprendido la información y tenga oportunidad de realizar todas sus preguntas.

Cirugía ortognática: función, estética, respiración y calidad de vida
La cirugía ortognática no consiste solamente en mejorar la apariencia facial. Cada tratamiento se planifica considerando la posición de los maxilares, la mordida, la masticación, la respiración y las expectativas del paciente, buscando un equilibrio entre función, estética y resultados estables a largo plazo.
Conversemos sobre lo que desea mejorar y sobre lo que el tratamiento puede ofrecerle de manera realista.
Solicite una valoración con el Dr. Chang en Monterrey.
Permite modificar la posición del maxilar superior cuando afecta la mordida, la sonrisa o las proporciones del rostro.
Puede considerarse en casos de maxilar retraído, mordida abierta o exposición excesiva de encía de origen óseo. Los movimientos se planean tomando en cuenta la relación con la mandíbula y la apariencia de la sonrisa.
Se realiza cuando la mandíbula se encuentra adelantada, retraída o en una posición que dificulta el contacto adecuado entre los dientes.
El objetivo es mejorar la mordida y el equilibrio facial. La dirección y magnitud de los movimientos se determinan mediante una evaluación individual, no únicamente por la apariencia del perfil.
Consiste en reposicionar el maxilar superior y la mandíbula durante una misma intervención. Puede recomendarse cuando es necesario modificar ambos para corregir la mordida y equilibrar las proporciones faciales.
No todos los pacientes necesitan cirugía de ambos maxilares. La elección depende del diagnóstico y de los cambios necesarios para atender cada caso.
Cuando existen diferencias entre ambos lados del rostro, se evalúa si su origen está en el maxilar superior, la mandíbula o una combinación de ambos. La cirugía puede ayudar a mejorar la alineación de los maxilares y el equilibrio facial.
La planeación considera tanto la función como sus expectativas. Buscamos una mayor armonía, sin prometer una simetría perfecta ni perder de vista las características propias de su rostro.
La mentoplastia permite modificar la posición del mentón para mejorar su relación con el resto del rostro. Puede realizarse como complemento de la cirugía ortognática cuando existe una indicación específica.
No sustituye la corrección de la mordida, porque no cambia la posición de los dientes, y tampoco es necesaria en todos los pacientes. Su conveniencia se valora por separado dentro del plan integral.
En pacientes seleccionados puede considerarse el enfoque de “cirugía primero”, en el que se realiza la intervención antes de la fase principal de alineación dental. Sin embargo, esta alternativa no elimina la necesidad de ortodoncia ni es adecuada para todos los casos.
Su elección requiere evaluar cuidadosamente la posición de los dientes, el tipo de mordida y los movimientos previstos.
En otros pacientes, la preparación ortodóntica previa es importante para colocar los dientes en una posición compatible con la corrección de los maxilares.
La secuencia debe definirse conjuntamente entre el ortodoncista y el cirujano maxilofacial.
Nuestro objetivo es explicarle las alternativas y elegir una secuencia adecuada para usted, sin basar la decisión únicamente en reducir los tiempos de tratamiento.
La planeación combina la valoración clínica con fotografías, estudios de imagen y registros dentales. El análisis tridimensional puede utilizarse para estudiar la relación entre los maxilares y simular los movimientos antes de la intervención. Estas herramientas apoyan la coordinación entre el cirujano maxilofacial y el ortodoncista.
Antes de avanzar, conversamos sobre sus expectativas, las alternativas disponibles, los riesgos y los cuidados necesarios.
Buscamos que comprenda cada etapa y participe en las decisiones, con objetivos realistas de función, estética y estabilidad a largo plazo.
Nos comprometemos a realizar una valoración individualizada, explicar las alternativas con claridad y planear el tratamiento considerando la mordida, la función masticatoria, las proporciones faciales y sus expectativas personales.
Coordinamos la preparación, la cirugía y el seguimiento con su ortodoncista y, cuando es necesario, con otros profesionales de la salud. Buscamos que comprenda cada etapa y participe en las decisiones sobre su tratamiento.
Su participación es fundamental. Esto incluye seguir las indicaciones antes y después de la cirugía, cuidar la alimentación y la higiene oral, evitar el tabaco y acudir a las revisiones programadas.
También es importante utilizar los elásticos y aparatos ortodóncicos según las indicaciones de su equipo tratante, así como respetar las recomendaciones sobre actividad física y recuperación.
Infórmenos sobre cambios en sus medicamentos, nuevas enfermedades, molestias persistentes o modificaciones inesperadas en la mordida.
El tratamiento no termina el día de la cirugía. Durante las revisiones evaluamos la cicatrización, la recuperación de la función y la evolución de la mordida.
El seguimiento se coordina con su ortodoncista para completar los ajustes dentales y establecer las medidas de retención indicadas para su caso. También revisamos sus dudas y cualquier dificultad que se presente durante la recuperación.
Un tratamiento exitoso no se define únicamente por un cambio en el perfil o por la posición de los maxilares en una radiografía.
También buscamos que:
Su experiencia también importa: queremos conocer cómo se siente con el resultado y cómo influye en su vida diaria.
La cirugía ortognática se planea buscando resultados funcionales, estéticos y estables a largo plazo.
Sin embargo, no ofrecemos promesas de simetría perfecta, ausencia de complicaciones ni resultados que permanezcan invariables durante toda la vida.
Nuestro compromiso es crear las mejores condiciones posibles mediante una evaluación responsable, planeación individualizada, comunicación transparente, ejecución cuidadosa y seguimiento periódico.
La colaboración entre usted, su ortodoncista y su cirujano maxilofacial es parte esencial del tratamiento y del cuidado de sus resultados.
¿Siempre necesito brackets?
La mayoría de los planes requieren coordinación con ortodoncia. La preparación y el momento de la cirugía dependen de su mordida y del plan acordado.
¿La cirugía cambia mi apariencia?
Puede modificar las proporciones faciales. Por eso revisamos sus objetivos y los límites del tratamiento antes de decidir.
¿También resuelve el dolor de la articulación?
No debe ofrecerse como una solución universal para el dolor de la ATM. Ese problema necesita una evaluación propia.
¿Puedo solicitar una segunda opinión?
Sí. Una valoración puede ayudarle a comprender un plan previo, aclarar dudas y comparar alternativas sin comprometerse a una cirugía.
Nos encanta recibir a nuestros clientes, así que ven en cualquier momento durante las horas de oficina.
Carretera Nacional 4500, Plaza Punto Aura Local 235 Colonia Valle Alto, Monterrey, Nuevo León, Mexico
Urgencias: 8134073528
Abre hoy | 09:00 a.m. – 06:00 p.m. |
Te esperamos!

Usamos cookies para analizar el tráfico del sitio web y optimizar tu experiencia en el sitio. Al aceptar nuestro uso de cookies, tus datos se agruparán con los datos de todos los demás usuarios.